Grabaciones, correos electrónicos o whatsapps como prueba en un juicio

Grabaciones, correos electrónicos o whatsapps como prueba en un juicio

GRABACIONES, WHATSAPPS, CORREOS ELECTRÓNICOS,… ¿SIRVEN COMO PRUEBA EN JUICIO?
Actualmente con el avance de la tecnología, se nos presentan cuestiones que carecen de regulación legal concreta y que deja en duda tanto a profesionales del ámbito jurídico como al resto de ciudadanos.
Es habitual en Firma10 Abogados que nuestros clientes nos muestren grabaciones en su móvil, correos electrónicos, whatsapps u otro medio tecnológico, para informarnos qué les está sucediendo.
La cuestión que se nos plantea es si dicha información contenida en un soporte tecnológico puede presentarse como prueba en un juicio (civil, penal, social,…) o si esta información atenta contra uno de los principios de nuestra Constitución, concretamente el artículo 18 CE que:
3. Se garantiza el secreto de las comunicaciones y, en especial, de las postales, telegráficas y telefónicas, salvo resolución judicial.
4. La ley limitará el uso de la informática para garantizar el honor y la intimidad personal y familiar de los ciudadanos y el pleno ejercicio de sus derechos.
Tanto el Tribunal Supremo, como el Tribunal Constitucional a lo largo de los últimos años han venido desarrollando jurisprudencialmente la escasa regulación legal sobre este asunto. Así destacamos la sentencia del TS de 13/03/2013 que manifiesta “ El derecho al «secreto de las comunicaciones… salvo resolución judicial» no puede oponerse, sin quebrar su sentido constitucional, frente a quien tomó parte en la comunicación misma así protegida”.
Desde entonces, destacan las sentencias del TS estableciendo que es admisible como prueba documental en un juicio siempre que se den unos requisitos.
Para conocer los requisitos necesarios, vamos a analizar las distintas posibilidades más comunes:
1.- Grabación de voz: El contenido de las conversaciones hace prueba en juicio. Sólo la escucha o grabación por un tercero sin autorización de ninguno de los comunicantes ni de la autoridad judicial convierte en inutilizable ese medio probatorio. Esas conclusiones son las que cabalmente se derivan de la STC de 29/11/1984, STC 24/03/2003, o la STS de fecha 13/03/2013.
“La grabación de una conversación por uno de los intervinientes, sin afectar a reservas de intimidad de los otros, y al mismo tiempo haciéndose la grabación para ser utilizada como prueba del que graba, es una prueba válida pues ningún derecho fundamental de los otros vulnera, y al mismo tiempo sirve al ejercicio del derecho fundamental de tutela judicial (derecho a la prueba, art. 24, 2 CE) del que graba”
Por tanto, es legal grabar conversaciones aunque no lo sepa nuestro interlocutor siempre y cuando participe uno de los intervinientes en dichas conversaciones y no se traten intimidades personales de la persona grabada y que no exista provocación, coacción o engaño por parte del que graba para que el sujeto diga lo que esperamos con la única finalidad de obtener una prueba.
La grabación de una conversación ajena, esto es, en la que quien graba no participa en la conversación, sin consentimiento de los intervinientes y sin autorización judicial, es una prueba que atenta a los derechos fundamentales de los comunicantes y no valdría como prueba en un juicio, salvo que esta grabación estuviese autorizada previamente por un juez.
2.- Grabación de imagen y sonido: Hacen prueba en juicio con los requisitos anteriormente expuestos aunque no es necesario que el sujeto sea participe de los hechos que se están grabando. Se exceptúan casos en que no aparece la persona que graba y hay intromisión en propiedad privada sin consentimiento.
3.- El correo electrónico o email: La admisión de la impresión del email en papel debe estar respaldada por el soporte electrónico donde quedó alojado. Para ello se recomienda aportar a tal efecto el código fuente de los mismos, y dejando constancia de los servidores, si es que aun estaban en ellos, o en el disco duro en caso contrario.
Firma10 Abogados recomienda acudir a empresas de certificación de mails que generan “Actas de Comunicación” que demuestran la transmisión, el contenido íntegro y el acuse de recibo de todos los correos electrónicos que se hayan validado.
4.- whatsapps como prueba en un juicio: Se admite como medio probatorio pero con más reservas que en los otros supuestos.
La mera transcripción privada acompañada de las correspondientes imágenes de las impresiones de pantalla de la conversación transcrita podrían aceptarse como medio probatorio si no fuera impugnada por la otra parte.
Para evitar impugnaciones, Firma10 Abogados aconseja que se dé fe pública de la transcripción de los whatsapps, bien a través del Secretario del Juzgado que levantará acta del contenido, con transcripción de los mensajes recibidos en el terminal, y de que éste se corresponde con el teléfono y con el número correspondientes, o mediante acta notarial relativa al contenido de la conversación y que ésta se corresponde con el teléfono y con los números que aparecen en la misma.
Recordar que siempre es el Juez quien decide si esa prueba es válida y admitida. La otra parte presentará siempre su oposición e impugnará las referidas pruebas basándose en que se han conseguido de forma ilegal y que existe vulneración del derecho a la presunción de inocencia del artículo 24.2 de la Constitución y, evidentemente infracción del citado artículo 18.3 del mismo Texto legal.
El Juez debe valorar que la prueba se haya obtenido de forma lícita y sin ser contraria a los derechos fundamentales (arts. 14 a 30 CE).
Actualmente ha habido dos hechos que vuelven a cuestionar si estas pruebas deben ser admitidas. Uno de ellos ha sido el “Caso Noos” que cuestiona los emails como prueba y los impugna en base a considerarlos “simples fotocopias de correos electrónicos”.
Otro hecho reciente (20/08/2014) fue el descubrimiento por dos ‘hackers’ españoles de la posibilidad de cambiar el emisor de un mensaje en los whatsapp, que implica una pérdida de confianza en este sistema como prueba en un juicio.
El Consejo de Ministros acaba de aprobar el proyecto de Ley de Enjuiciamiento Criminal (LECrim), para regular entre otras, las medidas de investigación tecnológica. El artículo 579 de la LECrim se complementa con una nueva redacción del Título VIII del Libro II de dicha norma en el que se incluyen las nuevas tecnologías. Se han referido a medidas de intervención o registro de las comunicaciones para investigaciones, exigiendo la autorización judicial y en base a los principios de especialidad, excepcionalidad, idoneidad, necesidad y proporcionalidad de la medida. Este Proyecto no recoge los supuestos expresados y la posibilidad de considerarse medios de prueba en un juicio, dejándolo nuevamente al arbitrio judicial.
Hay que demostrar que la prueba electrónica se ha obtenido de forma lícita, sin vulnerar el derecho a la intimidad y el secreto de las comunicaciones y garantizar que es auténtica.
La experiencia de Firma10 Abogados en estos supuestos hace que se trabaje escrupulosamente en presentar cada una de las pruebas referidas acreditando el mantenimiento de la cadena de custodia y haciendo constar la ausencia de manipulación y cumplimiento de los requisitos para impedir cualquier impugnación de las mismas.
Llame al 900 900 032
Marisa Rodríguez Caballo
Firma10 Abogados